ALMAZARA RIOJANA, UNA DILATADA EXPERIENCIA EN OLIVICULTURA

SOMOS UNA EMPRESA FAMILIAR
DEDICADA A LA AGRICULTURA

En 1988 realizamos una prueba sobre una variedad concreta y una novedosa forma de cultivar, y decidimos experimentar con este nuevo sistema para saber cómo se adaptaba este tipo de cultivo en nuestro terreno.

Tras más de cinco años aprendiendo sobre el mismo, entendimos que se adaptaba de una forma muy especial; dadas las circunstancias climáticas y de altitud propias de La Rioja, obtuvimos una menor cantidad de kilos por hectárea que este mismo sistema en otras regiones, pero con un zumo de aceituna resultante de la cosecha muy singular, con mayor carga aromática y mayores contenidos beneficiosos para la salud.

Tras esta grata experiencia y su resultado, decidimos apostar seriamente sobre este cultivo.

Pasados ya 20 años de aquella prueba inicial y con un mayor conocimiento sobre el cultivo en 2008 decidimos fundar Almazara Riojana, y dedicarla a la elaboración de aceite de oliva virgen extra de la más alta calidad y para ello cuidamos personalmente el fruto desde su producción en nuestros olivares, hasta su recogida, elaboración y distribución.

Todas estas condiciones favorecen a que nuestros aceites de oliva virgen extra preserven al máximo la carga aromática y gustativa, así como sus contenidos de sobra ya conocidos beneficiosos para la salud.

Fruto de esta dedicación y esfuerzo realizado nuestros aceites obtienen unas altas valoraciones tanto en los concursos nacionales como internacionales a los que nos presentamos, prueba de ello son los distintos reconocimientos que hemos ido obteniendo a lo largo de los años.

olivas
EL ENTORNO

En La Rioja, en los términos municipales de Aldeanueva de Ebro y Alfaro, entre la Sierra de Yerga y el valle del Ebro, hemos desarrollado el cultivo de nuestros olivares.
Los olivares están ubicados desde los 250 hasta los 700 metros de altitud en terrenos fértiles, con gran variedad de suelos desde los arcillo-calcáreos, hasta los arcillo–limosos.

Contamos con un clima con clara influencia mediterránea que sube por el valle, y continental que proviene del otro lado del Sistema Ibérico, y de esa mezcla surgen unas condiciones únicas para el desarrollo del olivo. Los veranos son cortos, calientes y secos y mayormente despejados y los inviernos son fríos, ventosos y parcialmente nublados. El viento norte, junto con nuestra experiencia nos ayuda a criar olivas sanas y equilibradas, cosecha tras cosecha, con el privilegio de tener la posibilidad de una óptima gestión junto al apoyo hídrico, en los momentos más sensibles del ciclo vegetativo del olivo.
Estas características se reflejan claramente en nuestros aceites aportándoles unas características organolépticas únicas.
La fauna salvaje que podemos encontrar es muy rica y variada en especies autóctonas propias de La Rioja.

En la antiguedad

El aceite de oliva se utiliza desde la antigüedad, ya que las antiguas civilizaciones ya lo empleaban, prueba de ello es el gran legado cultural que ha llegado hasta nuestros días sobre el olivo, su cultivo, la forma de elaborar el aceite de oliva y todas las propiedades curativas que se le atribuían, ya que muchas civilizaciones antiguas le dieron el nombre de oro líquido.